1. No es conveniente que el logotipo explique
la naturaleza del producto u organización.
Contrariamente a lo que suele pensarse, un logotipo indicativo
del tipo de producto o servicio que identifica no es aconsejable.
El logotipo debe funcionar como un nombre propio en cuanto a que
debe permitir identificar ese sujeto en el universo de pares en
que se inserte. Un logotipo descriptivo lo homologa con la competencia
en lugar de diferenciarlo de la misma. Para explicar la naturaleza
del producto o servicio existen otras piezas e instancias. El logotipo
debe en cambio ser singular. A modo de ejemplo, pensar en qué
medida los logotipos de las grandes marcas como Nike, IBM, Sony
o Ford explican algo respecto de lo que identifican. Pensar en cambio
cuántas panaderías barriales tienen flautitas y medialunas
en sus logotipos y cuán difícil resulta diferenciarlas
unas de otras.
2. Conocer el medio sobre el que se va a operar.
No hay forma real de desarrollar un signo que identifique –
y por tanto singularice - a un producto o servicio si no se tiene
pleno conocimiento del universo de signos que componen el segmento
en el que se va a insertar. Los signos marcarios deben mirar hacia
adentro de la organización para rescatar los valores a comunicar,
pero también hacia fuera de la misma para encontrar la manera
de diferenciarse. La agencia que diseñe el logotipo debe
realizar un relevamiento de las marcas en el segmento y documentarlo.
3. Apuntar a sistemas de identidad antes que a logotipos.
Veinte años atrás se creía que la marca era
el logotipo. Eso fue veinte años atrás. Ahora se sabe
que una marca es mucho más que un logotipo y que un único
signo es incapaz de sostener todo el discurso de un producto o servicio.
¿Qué es un sistema de identidad? Una batería
de signos que, en conjunto, perfilan la imagen de una empresa o
producto: logotipo, símbolo, color, trama, mascota, tipo
de imagen, forma del discurso verbal, etc. Si se tiene solo un logotipo,
las tarjetas son iguales que las publicidades y que el envoltorio
y que el uniforme… Imprecisión e ineficacia. Un balance
comercial requiere cosas distintas de los signos de identidad de
las que requiere un aviso de revista. Se debe apuntar a un sistema
que pueda articularse de manera de resolver de la mejor manera posible
las piezas en los distintos medios y niveles de discurso que se
requiera.
4. El logotipo debe ser más que “lindo”.
No tiene sentido medir los signos marcarios por cómo quedan
de bien en la tarjeta o el site; estos signos no son decorativos
sino que cumplen una función prioritaria en el esquema actual
de empresas. Después de todo ¿qué es hoy una
empresa? No es la gente que la integra ya que podrían pasar
200 años y la empresa sobrevivir a todos sus actuales integrantes.
Tampoco es el edificio donde se encuentra ya que bien podría
mudarse y continuar siendo la misma empresa. Ni siquiera es los
productos o servicios que desarrolla ya que podría cambiarlos
por otros y continuar existiendo. La empresa es una abstracción,
una imagen que se construye en la mente de una persona que opera
por algún motivo con esa organización. Recién
cuando se percibe una organización esta existe como tal.
Siendo así es claro entender que los signos que identifican
esa abstracción sean de tal importancia; estos signos son
más estables y atemporales que cualquier otro activo de la
empresa. Estos signos son la organización en mayor medida
que su personal, edificios o servicios. Si los signos están
cuidadosamente desarrollados deberían asistir a una construcción
de imagen más veloz, eficaz y duradera. Si en cambio son
solo “lindos”…
5. Los logotipos deben ser versátiles y sostener su rendimiento.
Es importante considerar que los logotipos van a terminar operando
sobre otros soportes y medios que los que nos muestran al momento
de hacer la presentación del diseño. ¿Ese signo
desarrollado va a seguir siendo legible si se lo reduce? ¿Funcionará
en blanco y negro para, por ejemplo, las hojas de fax? ¿Y
si debo transferirlo a una vitrina? ¿Se podrá bordar
en los uniformes? Antes del desarrollo de ningún signo es
imprescindible puntualizar las instancias de comunicación
y los sistemas de reproducción que deberá soportar
para identificar situaciones especiales pero, de todos modos, cualquier
signo marcario básico como un logotipo debería estar
preparado para sostener su rendimiento en la mayor cantidad de circunstancias
posible.
Martín Gorricho
Diseñador Gráfico
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