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Situación inicial.
Radiants S.A., una empresa argentina de productos tecnológicos,
desarrolla un sistema térmico desempañante de espejos.
El producto no tiene competencia a nivel nacional local pero sí
en otras zonas geográficas.
Objetivos.
Desarrollar un sistema marcario para insertar el producto en el
mercado pretendido. El sistema debería permitir singularizar
al producto en el contexto de marcas locales y extranjeras identificadas.
Finalmente debería resistir su implementación en los
soportes y medios previstos.
Análisis inicial.
Como parte del proceso de análisis inicial se realizan una
investigación cualitativa de mercado con entrevistas a informantes
clave y testeos de denominación y estrategia visual, y un
relevamiento del segmento marcario en
el escenario local e internacional.
Del estudio realizado se desprende la conveniencia de posicionar
al producto como premium, alejandolo de las necesidades básicas
y acercándolo a lo suntuoso y decorativo.
La denominación.
La denominación, "cioe", surgió de una
búsqueda de términos que estuvieran semánticamente
relacionados con el producto, el target y los objetivos de posicionamiento,
y tuvieran una sonoridad y morfología acorde con el perfil
definido. El proceso de selección descartó los términos
con un spelling o pronunciación que pudiera facilitar equívocos
y sometió a los restantes a pruebas de rendimiento. "cioe"
es una expresión italiana utilizada cuando se va a aclarar
algo que se está diciendo. La signifiación resulta
apropiada para quien la entienda y su caracter italiano lo vincula
con el diseño. Se adecúa al registro buscado, su brevedad
y simpleza facilitan su inserción en cualquier tipo de discurso,
es fácil de leer, de pronunciar y de escribir, es fácil
de recordar y es singular.
El logotipo.
De lineas simples y puras, resulta apropiado para el público
objetivo y remite a un producto premium. Tiene buena legibilidad
y no presenta inconvenientes para el reconocimiento de ninguno de
los caracteres. La alternación de formas circulares y la
breve vertical de la "i" le otorgan ritmo y singularidad.
Puede funcionar independientemente del sistema gráfico, bajando
los niveles de vocatividad, resultando altamente pertinente para
acompañar de esta manera discursos no publicitarios, como
el técnico o financiero.
El color.
Lo primero que se tuvo en cuenta para seleccionar el color fue
que se apartara de los colores utilizados por las marcas con las
que se competirá en espacio. Esto descartó toda la
gama de azules y celestes presente en los productos sanitarios,
todos los tierras, neutros y rojos presentes en las marcas de productos
cerámicos y el turquesa y el naranja presentes en Ilva. Se
descartaron también colores "de moda" o que estuvieran
fuertemente relacionados a discursos que no resultaran convenientes,
como los verdes brillantes propios de lo orgánico y los naranjas
brillantes difundidos en los discursos de alta tecnología.
Sí se buscó que el color fuera brillante y llamativo
ya que según lo previsto debía facilitar la vocatividad
de determinadas piezas, lo que descartó los colores desaturados
o amarronados. También que pudiera funcionar como fondo tanto
para el blanco como para el negro para permitir articular un sistema
flexible, descartando entonces los colores muy luminosos o muy oscuros.
De la paleta de colores posibles el púrpura resultó
el de mayor rendimiento ya que se adecúa al estilo general
buscado, tiene un costado "femenino" que refuerza la idea
de diseño y decoración y es pregnante y, principalmente,
altamente vocativo. El color puede por sí solo funcionar
como identificador si se lo aplica sobre el producto, uniformes,
superficies, etc.
El sistema gráfico.
La fotografía de ciudad vincula al producto con la arquitectura
y le da un caracter cosmopolita, internacional. El blanco y negro
de las fotos es funcional al posicionamiento "premium"
y, al mismo tiempo, abarata los costos de reproducción. El
efecto "empañado / desempañado" remite directamente
a la función del producto y plantea una forma de comunicación
alternativa a la utilizada en todos los casos relevados. El rectángulo
remite a la forma del producto real, da estabilidad en contextos
inestables (como los generados por las fotografías) y permite
implantar la imagen en cualquier situación.
Análisis del rendimiento de la propuesta.
El estilo general, la retórica aplicada y el registro son
concordantes con los objetivos de comunicación previstos.
Hay 3 signos marcarios que otorgan singularidad al sistema de comunicación:
el color púrpura que se aparta de la paleta propia del contexto
marcario, el tipo de fotografía que se distingue del resto
de los sistemas que recurren a la imagen del producto o sus usuarios,
y el nombre que presenta rasgos distintivos tanto por su morfología
como por su sonoridad. El sistema de signos propuesto puede articularse
de infinitas maneras volviéndose altamente versatil. Puede
resultar muy vocativo para llamar la atención en un espacio
de fuerte competencia y puede adquirir la seriedad propia de discursos
técnicos o corporativos. Aún en las piezas con mayor
impacto visual solo se utilizan 2 colores y una única película
gráfica, con lo cual los costos se reducen considerablemente
y se garantiza su reproducibilidad. La simpleza del logotipo facilita
su impresión en cualquier sistema así como su reducción
extrema y sus implementaciones tridimensionales. El sistema tiene
un alto nivel de visibilidad ya que los signos permiten una identificación
unívoca aún a gran distancia (cuando no pueden leerse
el logotipo ni los detalles), en movimiento o en implementaciones
grandes o pequeñas y en distintas condiciones de iluminación.
El color, brillante y atípico en el contexto, la figuración
de las fotografías y la simplicidad de las formas (logotipo
y rectángulo) hacen que el sistema sea rápidamente
reconocido y fácilmente recordado.
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